El hombre es más feliz cuanto más eleva su calidad espiritual

Premio_RectorEl Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al referirse a la felicidad expresó que “El hombre es más feliz cuanto más eleva su calidad espiritual y no simplemente las riquezas, que hacen falta, desde luego, pero no constituyen lo único esencial en la vida

El dilema entre ser o no ser feliz, entre lo espiritual y lo material como parte de la felicidad, ha sido tema de análisis de la Filosofía desde épocas inmemorables, y realzado en muchos tratados pedagógicos, psicológicos y sociológicos cuando de la formación del hombre, de su preparación para la vida, y de su actuar en sociedad se trata.

La Revolución cubana, sus máximos líderes, desde un primer momento, veían en los estímulos morales una fuente principal de riqueza espiritual, necesarias para un pueblo que se estaba educando en valores muy superiores a los que generaban el egoísmo e individualismo, que llevan en sí la acumulación por los ciudadanos de riquezas materiales, característica de la sociedad precedente.

Nunca hemos dudado de que los estímulos y reconocimientos les sean necesarios a todos los que se entregan con dedicación, durante el cumplimiento del deber y que de seguro, muchos lo hacen sin pensar que un día podrán ser reconocidos por la sociedad. Incontables son los ejemplos de los HÉROES Y HEROÍNAS DEL TRABAJO que andan por ahí, la gran mayoría, cubanas y cubanos de a pié, que viven y son muy felices en su país. Otros, que han aportado resultados científicos altamente reconocidos, como las vacunas y medicamentos de última generación, o los que a riesgo de sus vidas combatieron el Ébola en África, y sin embargo, materialmente no tienen más que el cubano promedio, que el maestro o el profesor de cualquier escuela del país.

En Cuba han existido y existen diferentes estímulos y reconocimientos a los que todos sus ciudadanos tienen posibilidades reales de acceder, condicionados por los resultados de su trabajo y entrega a la sociedad, pero las consecuencias que se han derivado de los muchos años de una dualidad monetaria y cambiaria, originaría de una pirámide invertida, donde los que más aportan no son necesariamente los que más podrán recibir, ha generado actitudes de desprecio al trabajo estatal y descontentos hacia la relación entre “el tener y el poder” y sobre todo, hacia los estímulos morales.

Son plausibles los empeños que se realizan en los Ministerios de Educación, Salud Pública y el Ministerio de Educación Superior de Cuba, entre otros organismos, empeñados en reconocer y estimular no sólo a los que más se destacan en el cumplimiento de su deber, sino a todos sus trabajadores, por lo que representan en el mantenimiento de las conquistas de la Revolución cubana. Aunque nadie podrá negar, que el mayor estímulo que todos reclamamos, es que nuestro salario permita satisfacer permanentemente todas y cada una de nuestras necesidades y las de nuestras familias.

En su intervención en la Asamblea Nacional, el pasado 21 de diciembre de 2017, el Presidente Raúl Castro Ruz, al hacer referencia a lo anterior, señalaba que “Nadie puede calcular (…) el elevado costo que ha significado para el sector estatal la persistencia de la dualidad monetaria y cambiaria, la cual favorece la injusta pirámide invertida, donde a mayor responsabilidad se recibe una menor retribución y no todos los ciudadanos aptos se sienten motivados a trabajar legalmente…”

Todos esperamos y confiamos, en que el año 2018, no sea un año más donde se siga dilatando la solución de ese asunto y que podamos armonizar los estímulos morales con las riquezas que saldrían de nuestras manos o los nuevos conocimientos que brotarían de nuestras inteligencias, acompañados siempre de un salario decoroso –principal estímulo material–, capaz de satisfacer cada una de nuestras necesidades. El socialismo que queremos, lo necesita.

 

Anuncios

Acerca de Holguinero de Futuro

Desde el 24 de abril de 1957, soy Holguinero. Hijo de Carmen y José. Profesor de Nivel Superior de Geografía (Holguín, 1979); Licenciado en Educación, especialidad Geografía (Holguín, 1981); Máster en Didáctica de la Educación Superior (Santiago de Cuba, 1998) y Doctor en Ciencias Pedagógicas (Holguín, 2005). Actualmente me desempeño como Profesor de Didáctica de la Geografía y Metodología de la Investigación Científica en el ISCED-Uige, Angola. Y si volviera a nacer... de seguro volvería a ser MAESTRO
Esta entrada fue publicada en Blog, Ciencia, Educación, Educación Superior, Investigación, Política, Salarios, Sociedad, Superación profesional, Uncategorized y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s